Cómo cambio los pensamientos que me derrotan – primera parte
Publicado el 26.10.11
Artículo de David Creel
El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional – Buda
En los artículos anteriores de esta serie, hablamos de pensamientos que son comunes para muchas personas y con los que a veces dejamos de intentar, de participar, o de creer que podemos lograr, o que merecemos hacer u obtener aquello que deseamos.
También te hicimos la invitación a monitorear estos pensamientos y a llevar un diario donde los anotes. Detectarlos es un buen primer paso para poder transformarlos.
El monitoreo es muy importante.
Te sugerimos lo siguiente:
Durante 10 o 15 minutos, durante varios días, haz el ejercicio de escribir todos los pensamientos negativos que te vengan a la mente, ponlos por escrito, suéltate como si estuvieras pensando, tal y como te vienen, para que te des una buena idea de cuáles son éstos.
Una vez que hayas detectado cuáles son, reflexiona a partir de que momentos de vida adquiriste esa forma de pensar. Frecuentemente este tipo de pensamientos los adquirimos durante la adolescencia, a veces en la niñez. ¿O provienen de una experiencia en especial, que determinó empezaras a ver las cosas así?
Si te es posible identifica que fue lo que ocurrió a partir de lo cual empezaste a tener este enfoque.
Para comenzar a cambiar tu perspectiva, revisa el evento y pregúntate que otras posibles interpretaciones de este se podían generar, que te permitieran obtener el aprendizaje que ese momento estaba diseñado para enseñarte.
A lo mejor cuando se terminó una relación o reprobaste una materia en escuela, o hubo un accidente o la muerte de alguien cercano a ti.
Cada evento que ocurre en nuestras vidas, sin importar lo grave que sea, constituye una oportunidad para crecer y aprender.
A veces no es tan fácil, pero a través de cualquier evento uno puede crecer y aprender.
Si logras identificar este, te invitamos a descubrir, a extraer el aprendizaje que dicha experiencia te aportó y la oportunidad que te da.
Un buen ejemplo de esto es un buen amigo quien, ante la muerte de su madre, cuando él tenía 15 años, y a través de su proceso de duelo, tomó la decisión de no cerrarse y sentir fracaso y pérdida, sino decidió que sí iba a poder salir adelante… y lo logró. Se convirtió en un hombre fuerte e independiente a través de estas decisiones.
Las situaciones adversas en la vida (así como las situaciones que juzgamos positivas) te dan oportunidad de arriesgarte, romper tu zona de confort y descubrir que sí puedes, que puedes más de lo que tú creías, en vez de cerrarte a lo negativo.
A esto se refería Buda cuando dijo que en esta vida “El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”
Pon por escrito la respuesta opuesta, la positiva; lo que quieres aprender de esta situación.
Con esa respuesta positiva, con esta otra visión del mundo, pregúntate como abordarías esto que estas tratando de lograr hoy.
Esta va ser una oportunidad de crecer y salir adelante.
Recuerda que el ganador no es siempre quien gana, sino el que siempre aprende de sus triunfos y sus derrotas, quien las utiliza para aprender y crecer.
Con esta actitud de aprender y crecer puedes cambiar toda tu panorámica.
_______________________________________________________________________________________
Una vez que hayas detectado tus creencias, la lección que puedes aprender y cómo podrías aplicarla el día de hoy, estarás listo para el siguiente paso. Espera el siguiente y último artículo de esta serie.
Otros artículos de esta serie:
Cómo cambio los pensamientos que me derrotan – segunda parte
Imágen cortesía de Jeffrey Smith











Conversaciones
¿Tienes alguna idea, pregunta o debate inspirado en el tema?
Empieza o únete a una conversación.